
Los riesgos de someterse a los mandatos de “las modas” en el vestir y el calzado pueden no ser beneficiosos para la salud de las venas. Existen agentes o situaciones desencadenantes de trastornos venosos, siendo mayor el riesgo en la mujer, debido a sus particulares características hormonales o a situaciones como el embarazo o la menopausia.
































